Para acompañar la acción del sistema inmunitario día a día, es esencial mantener un buen estado micronutricional, practicar una actividad física regular y preservar el sueño. Descubra algunos elementos clave para ayudar a potenciar el sistema inmunitario.

¿Qué es el sistema inmunitario?

La inmunidad es la capacidad del organismo de defenderse contra las agresiones exteriores que amenazan su buen funcionamiento.

Existen dos tipos de respuesta inmunitaria, que intervienen cuando la acción de las barreras físicas es insuficiente. La inmunidad innata constituye la primera reacción de nuestro sistema inmunitario frente a las agresiones. Detecta las sustancias extrañas invasoras y las elimina.

Si la inmunidad innata no es suficiente para bloquear la agresión exterior, se desencadena una segunda respuesta inmunitaria, la inmunidad adaptativa. Es una reacción específica de cada sustancia en función de su naturaleza.

Inmunidad: mantener el buen estado micronutricional gracias a la alimentación

Las vitaminas C, D y el zinc son especialmente interesantes. Las vitaminas son sustancias hidrosolubles (solubles en el agua) o liposolubles (solubles en las grasas).

En su gran mayoría, se ingieren con la alimentación y son esenciales en numerosas reacciones metabólicas del organismo.

Contribuyen al buen funcionamiento del sistema inmunitario.

Vitaminas

Estas vitaminas están presentes principalmente en la alimentación. Es conveniente ingerirlas cada día, sobre todo mediante el consumo de:

  • Frutas y verduras de temporada para la vitamina C.
  • Leche fermentada, pescado graso y almendras para la vitamina D.
  • Ostras, germen de trigo y cangrejo para el zinc.

La vitamina D: un papel clave para apoyar las defensas inmunitarias

Una higiene favorable al sistema inmunitario

Actividad física: un complemento esencial diario

 

La práctica de una actividad física es beneficiosa para el organismo. La OMS* recomienda 30 minutos de actividad física al día en los adultos y una hora y media en los niños y adolescentes.

Sueño: respetar los ciclos para recuperarse bien

Respete su ritmo y sus necesidades, en especial a través de unos horarios de levantarse y acostarse regulares, para favorecer la producción de melatonina, la hormona del sueño.

Reducir las situaciones de estrés

Varios estudios han puesto en evidencia la relación entre el estrés crónico y la disminución de la respuesta inmunitaria.[1] Existe una relación entre el estrés y la falta de magnesio.

Se recomienda consumir alimentos ricos en magnesio, como el chocolate negro.

La meditación, el yoga y la música son actividades que deben privilegiarse para paliar ciertas situaciones de estrés.

[1] Pizzorno JE Jr, Murray Michael T (Ed). Textbook of Natural Medicine, Churchill Livingstone, Estados Unidos, 2006, p. 645-654.

Pida consejo a su profesional de la salud

Según su estado de salud y sus necesidades, su profesional de la salud podrá aconsejarle una complementación. En efecto, algunas personas a veces pueden presentar un desequilibrio en el aporte de ciertos micronutrientes.